El uso de transglutaminasa se ha extendido en distintos sectores por su capacidad de mejorar estructura y textura de proteínas:

Proteína alternativa
Hamburguesas y embutidos vegetales logran cohesión y textura uniforme, mejorando la experiencia sensorial sin aditivos.

Cárnicos
Permite unir piezas de carne, optimizando consistencia, apariencia y rendimiento de producto final.

Postres proteicos y lácteos enriquecidos
Genera gelificación y firmeza en formulaciones con proteínas, aportando estructura sin afectar sabor ni nutrición.

Productos procesados
Panificados proteicos, snacks y preparados proteicos se benefician de mayor cohesión y textura, facilitando procesos industriales.
Optimiza tus productos proteicos con la transglutaminasa.
¿Qué es la transglutaminasa y cuál es su función?
La transglutaminasa cataliza la formación de enlaces covalentes entre residuos de glutamina y lisina en proteínas, generando una red proteica más firme y estable. Su función principal es:
Mejorar cohesión y textura de productos proteicos.
Mantener estabilidad y apariencia sin necesidad de aditivos químicos.
Permitir formulaciones innovadoras en cárnicos, plant-based y alimentos procesados.
Características de la transglutaminasa
La transglutaminasa cuenta con propiedades técnicas que la hacen ideal para aplicaciones industriales:
Alta especificidad sobre proteínas
Actúa de forma precisa sobre cadenas proteicas seleccionadas.
Compatibilidad con distintos pH y temperatura
Adecuada para procesos industriales variados.
Mejora textura y cohesión sin aditivos químicos
Permite formulaciones más naturales y funcionales.
Aplicable en matrices vegetales y animales
Versátil para diferentes tipos de alimentos proteicos.
Su uso contribuye a procesos más sostenibles, reduciendo desperdicios y aumentando eficiencia en producción de proteínas, ya que la transglutaminasa, sin aditivos químicos añadidos, mantiene la integridad estructural y calidad sensorial de los alimentos.





