Descubre cómo interactúan las glucanasas sobre los glucanos para que puedas producir bebidas y piensos con la calidad que buscas, mejorando tus datos de eficiencia energética.
El uso de glucanasa en la industria alimentaria se ha convertido en una práctica común para resolver retos asociados a la presencia de betaglucanos. Algunas de las aplicaciones más relevantes incluyen:

Bebidas vegetales
En bebidas elaboradas a partir de cereales como la avena, los betaglucanos presentes de forma natural pueden dar lugar a una textura excesivamente espesa. La adición de glucanasa en la formulación ayuda a:
- Reducir la viscosidad.
- Facilitar la filtración y el embotellado, reduciendo el riesgo de obstrucciones o sedimentaciones.
- Aumentar la estabilidad y homogeneidad del producto final.
Este tipo de tratamiento enzimático es especialmente útil en formulaciones «clean label», donde se prioriza el uso de procesos naturales en lugar de aditivos artificiales.

Industria cervecera
Durante el proceso de maceración en la elaboración de cerveza, los betaglucanos presentes en la malta pueden dificultar la filtración del mosto, alargando los tiempos de producción y afectando la eficiencia del proceso. Las glucanasas se emplean para:
- Mejorar la velocidad de filtración del mosto.
- Reducir problemas de gelificación y obstrucciones.
- Obtener una cerveza más clara y estable, con una mejor presentación final.
Además, su uso contribuye a un proceso más uniforme y controlado, lo que favorece la consistencia entre lotes y reduce los costes operativos.

Producción de jugos y néctares
En frutas y vegetales, los polisacáridos de las paredes celulares dificultan la liberación completa del jugo. Las glucanasas, al romper estas estructuras, permiten:
- Aumentar el rendimiento de extracción de jugos.
- Mejorar la claridad y estabilidad del producto.
Este efecto es especialmente valioso en productos como jugos de manzana, uva, melocotón o zanahoria, donde la transparencia y homogeneidad son aspectos importantes para la aceptación del consumidor.

Alimentación animal
En la nutrición animal, los betaglucanos presentes en los piensos pueden reducir la digestibilidad y eficiencia de absorción de nutrientes. La incorporación de glucanasas en los formulados permite:
- Romper barreras vegetales que limitan la biodisponibilidad.
- Mejorar la conversión alimenticia y el aprovechamiento de la energía.
- Disminuir la viscosidad intestinal, lo cual favorece una mejor salud digestiva en monogástricos como aves y porcinos.
Te asesoramos en la aplicación de las glucanasas en la producción de bebidas y piensos.
La glucanasa es una enzima que cataliza la hidrólisis de los enlaces glucosídicos presentes en los glucanos, un tipo de polisacárido que se encuentra principalmente en las paredes celulares de hongos, cereales (como la avena, la cebada y el trigo) y otros vegetales. Existen varios tipos de glucanasas, dependiendo del tipo de enlace que rompen.
Cada tipo actúa de manera específica sobre las cadenas de glucanos, permitiendo una degradación eficiente y controlada. Su aplicación principal en la industria consiste en reducir la viscosidad, mejorar la filtración y facilitar la extracción de compuestos deseables, como azúcares o jugos, sin afectar negativamente otras propiedades organolépticas del producto.
Características de la glucanasa
Las glucanasas poseen una serie de propiedades que las hacen muy valoradas en aplicaciones industriales:
Especificidad estructural
Actúan sobre enlaces específicos, permitiendo un tratamiento preciso del sustrato sin descomponer otros compuestos del alimento.
Reducción de la viscosidad
Al romper los betaglucanos, disminuyen la densidad de soluciones, mejorando la fluidez y la facilidad de procesamiento.
Versatilidad en procesos
Funcionan en un amplio rango de temperaturas y niveles de pH, lo que permite su incorporación en distintas etapas de producción.
Clarificación natural
Evitan la formación de turbidez en líquidos, mejorando la apariencia y estabilidad de bebidas y jugos.
Procesos más sostenibles
Al disminuir la necesidad de tratamientos mecánicos o químicos, contribuyen a reducir el consumo de agua y energía, así como la generación de residuos. Además, contribuyen a extraer más líquido de los cereales, por ejemplo, más mosto de la malta, lo que reduce significativamente el volumen y peso de los residuos generados.
Estas características hacen de la glucanasa una herramienta eficiente y respetuosa con el medio ambiente, en línea con las demandas actuales de sostenibilidad y producción responsable.





